Con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, los días 5, 6 y 7 de Marzo, el Museo de Cáceres os invita a las siguientes actividades:
Viernes, 5 de Marzo, a las 19,30 horas: Conferencia: "El papel atribuido a las mujeres en la Prehistoria", por Dña. Mª Ángeles Querol Fernández, Catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid(Asistencia libre)
Sábado, 6 y Domingo, 7 de Marzo: "Historia(s) de Mujer(es)".Horario:Sábado, 10,00 h.; 12,30 h.; 17,00 h. (Previa insrcipción)Domingo, 10,00 h.; 12,30 h. (Previa insrcipción)
Se trata de una visita temática teatralizada sobre la presencia de la Mujer en la Historia, las costumbres y el Arte a través de las colecciones del Museo. Indagando en los objetos que en él se exponen y a través de pequeñas intervenciones teatrales durante el recorrido, descubriremos el papel de la mujer en las sociedades pasada y actual. Al término de la misma se realizará un taller que lleva por título "Al hilo de", en el que cada uno de los asistentes creará un elemento de adorno personal basado en una de las piezas más representativas del Museo.
Estas actividades son gratuitas y están dirigidas al público adulto. Para participar en la actividad "Historia(s) de Mujer(es)" es necesaria la inscripción que deberá formalizarse a través del envío de un fax al 927 01 08 78 o un correo electríónico a la dirección museocaceres@juntaextremadura.net indicando nombre completo, sesión preferente en la que se quiere participar y un número de teléfono/fax y/o dirección de correo electrónico de contacto para comunicar su admisión. La selección de los participantes, hasta un máximo de 30 por sesión, se efectuará por riguroso orden de llegada de inscripciones.
Exposición, del 2 al 14 de Febrero Salón de Actos del Museo
Existen pocos datos fidedignos sobre la biografía de Luis de Morales. Según Palomino, nace en torno a 1509 en Badajoz, aunque no están documentadas ni la fecha ni el lugar. Lo que sí es seguro es que en 1539 abre su taller en esta ciudad, vinculándose a ella de por vida con su familia; tampoco hay seguridad sobre la fecha exacta de su muerte, que tradicionalmente se fija en 1586, según las referencias de Palomino y Ceán Bermúdez.
En los últimos años de su vida, probablemente entre 1584-85, trabajó de nuevo en la iglesia del Conventual de San Benito de Alcántara, uno de los conjuntos más importantes del renacimiento en Extremadura, donde años antes había pintado un retablo para la capilla del Comendador de Piedrabuena. En esta ocasión, realizó dos retablos para las capillas absidiales de Santillán y Ovando, situadas en los laterales de la cabecera de la iglesia conventual. Con motivo de los episodios desamortizadores del siglo XIX, se deshicieron estos retablos y algunas de sus tablas acabaron en las iglesias de Santa María de Almocóvar, en Alcántara, y de San Martín de Trevejo, al norte de la provincia de Cáceres. Estas últimas fueron descubiertas por Daniel Berjano a principios del siglo XX.
Las tablas expuestas muestran modelos utilizados en los últimos años por Luis de Morales, y en ocasiones se percibe la colaboración de los oficiales de su taller. El Padre Eterno aparece representado en la figura tradicional de un venerable anciano barbado, portando en su mano izquierda un globo terráqueo ornado con la cruz, mientras levanta la diestra en ademán de bendecir. Viste túnica blanca y manto rojo, y responde al modelo utilizado habitualmente en el taller de Morales para efigiar a San José o al sacerdote que oficia en las diversas versiones de la “Presentación en el templo”. Muestra similitudes con la tabla de la Ascensión en Arroyo de la Luz en las manos, que serían realizadas por algún ayudante, ya que se alejan levemente de la finura habitual del maestro, y en la expresión del rostro, que muestra cierta congoja entre las abullonadas formas del manto.
En las calles laterales del retablo se ubicaban los santos. San Miguel Arcángel, vestido como un soldado romano con túnica blanca y una loriga dorada de imbricada ornamentación, aparece atravesando con su lanza la figura monstruosa del diablo, que se revuelve a sus pies. San Matías Apóstol aparece de pie, con las piernas cruzadas, al modo manierista, sosteniendo un libro en su mano izquierda, mientras que en la otra porta una lanza o pica. Viste túnica verdiazul y un manto carmesí de amplios y acusados pliegues. Sobre el dibujo y el conjunto de las figuras, donde detectamos la mano de oficiales del taller, destaca el tratamiento del color, en el que adivinamos las buenas maneras de Morales, que a pesar de sus años -contaba ya con setenta y seis- sigue mostrando la maestría que le caracterizó.
Las tablas se exponen antes de regresar a San Martín de Trevejo, después de que han sido objeto de un tratamiento de restauración por la empresa cacereña Gótico Restauración, por encargo del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura. Nuestro agradecimiento al Obispado de Coria-Cáceres y al Excmo. Ayuntamiento de San Martín de Trevejo.
Mosaico romano de El Olivar del Centeno (Millanes de la Mata)
Siglo III d. C.
Los mosaicos son sin duda el objeto arqueológico más característico del mundo romano.Originarios del Proximo Oriente, los griegos perfeccionaron su técnica durante el periodo Helenístico y fueron los romanos quienes lo difundieron por todo el imperio. La palabra mosaico proviene de la palabra griega musa, ya que se consideraba un arte tan bello sólo podía estar inspirado por las musas.
En su elaboración se utilizaban pequeñas piezas de forma cúbica denominadas teselas, las cuales se obtenían a partir de mármol u otras rocas calcáreas que se recortaban en láminas y tiras hasta obtener la forma y grosor adecuado. Igualmente las teselas podían elaborarse a partir de terracota, vidrio coloreado o metales nobles como el oro y la plata.
La pieza del mes es un mosaico procedente de la excavaciónde la Villa de El Olivar del Centeno, que presenta una decoración geométrica, en cuyo centro aparece el emblema con tres casetones que encierran tres bustos femeninos. El mosaico estaba colocado originariamente como pavimento de una habitación de la villa a la que se accedía por una puerta desde la parte derecha de la misma, lo que permitía que nada más entrar se vieran los tres retratos presidiendo la estancia.
La decoración se organiza desde el exterior al interior mediante una cenefa de cable simple con teselas de varios colores, blancas, amarillas, azules y rosas. Le sigue una banda en la que se alternan esvásticas simples de teselas blancas y grises, con recuadros que representan nudos salomónicos y nudos guiloches, para terminar en otra cenefa de cable simple con teselas de varios colores, que sirve de delimitación al motivo central o emblema.
En el centro del mosaico aparecen tres casetones. El del centro y derecha son similares: dos rombos, con cenefa de cable simple de varios colores que representan sendas cabezas femeninas con el cabello recogido en un moño alto y con tirabuzones detrás de la nuca, que llevan pendientes blancos. Para dibujar el rostro se emplean teselas de diversos colores, tamaños y tonalidades que conforman claramente hasta el mínimo detalle de los rostros de ambas mujeres: las mejillas, barbilla, nariz y ojos se dibujan con teselas rosas y grises; las cejas, pestañas e iris de los ojos convidrio negro. En el casetón de la derecha se conservael vestido amarillo y ámbar que se sujeta en el hombro con fíbulas circulares, y un medallón sobre el pecho.
El casetón de la izquierda es octogonal, formado por la combinación de dos cuadrados de cable simple y meandro, ambos policromados. En él se representa un busto de mujer enmarcado por una corona de laurel.Se ha perdido la parte superior del rostro pero aún se aprecian los rasgos de la boca, el cabello recogido, los pendientes y una diadema. La mujer viste túnica y manto, sujetos por dos fíbulas redondas sobre los hombros.
El mosaico ha sido objeto de una reciente restauración y puesta en valor, y puede visitarse, desde el pasado 1 de Diciembre, en la Sala 5 del Museo.
Portugal y el Mediterráneo en el I milenio a. n. e.
Por Dña. Ana Margarida Arruda, Profesora de la Faculdade de Letras. Universidade de Lisboa Salón de Actos del Museo de Cáceres
La Doctora Arruda es una de las más importantes especialistas sobre las colonizaciones del Primer Milenio a. C. en la Península Ibérica, habiendo desarrollado su investigación de manera preferente sobre la presencia e influencia fenicia en el actual territorio portugués. Entre otros muchos trabajos es autora de los libros Los fenicios en Portugal (2000) y As cerâmicas áticas do Castelo de Castro Marim (1997). Además, ha publicado numerosos artículos en revistas y publicaciones especializadas, entre los que se cuentan "Arquitectura religiosa en Tartessos" (2009), "O Baixo Guadiana durante os séculos VI e V a. n. e." (2008), "A idade do Ferro pós-orientalizante no Baixo Alentejo" (2001), etc.
La asistencia es libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.
La exposición Oro y plata. Lujo y distinción en la Antigüedad hispana ofrece al visitante la posibilidad de conocer una selección de los tesoros de la orfebrería antigua conservados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que por su naturaleza raras veces han salido del mismo y nunca en tal cantidad y riqueza. Son tesoros en el sentido estricto del término, pero también por el conocimiento que proporcionan de un tiempo lejano, en el que la acumulación de elementos de lujo se asimilaba a la distinción social y al poder político o religioso.
La visita se articula en torno a un recorrido cronológico por la orfebrería anterior a la conquista romana de la Península Ibérica a través de siete ámbitos temáticos:
1. Los primeros orfebres
2. La eclosión del Bronce Final
3. La moda de la filigrana
4. La plata del rico y el oro de la novia
5. Tesoros célticos para los hombres y para los dioses
6. El mundo castreño entre la tradición y la innovación
7. Hacia la Globalización
Tras un breve repaso a las técnicas de la orfebrería antigua, el visitante podrá conocer las piezas realizadas, mayoritariamente en oro, pero también en plata, por los primeros orfebres peninsulares, desde el Calcolítico hasta su apogeo en el Bronce Final. Después percibirá los cambios estéticos y técnicos derivados del establecimiento de colonos fenicios y griegos en nuestro territorio.
La época de mayor acumulación de piezas de orfebrería en la antigüedad corresponde a la Edaddel Hierro, tanto en el ámbito mediterráneo como de la Meseta y del Noroeste peninsular, cada uno con características propias, y con la combinación de la presencia del oro y la plata en su composición. Una mirada final nos conduce al umbral de la romanización.
Las piezas han sido seleccionadas por su calidad estética, pero también por su capacidad para explicar la tecnología, el comportamiento y los gustos de las sociedades que se sucedieron el solar hispano desde la Prehistoria hasta la Romanización.
La exposición llega a Cáceres gracias a la colaboración acordada entre la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Cultura, y supone una oportunidad única para contemplar piezas señeras de la orfebrería peninsular, entre las que destacan piezas extremeñas como un brazalete del célebre Tesoro de Aliseda, una de las estelas decoradas de Hernán Pérez o los torques de Berzocana.
Horario de visita: De martes a sábado, de 9,00 a 14,30 y de 16,00 a 19,15. Domingos: De 10,15 a 14,30.
Hacía años que no caía una nevada en Cáceres como la del domingo, 10 de Enero. Entre las 16,00 y las 19,00 horas, un manto blanco cubrió por entero nuestra ciudad trayendo con un ligero retraso las añoradas estampas navideñas que tan difícil es ver por estas latitudes.
Como no podía ser menos, nuestra Ciudad Monumental ofreció una singular imagen a los numerosos visitantes que se animaron a recorrer sus calles. Queda para el recuerdo la imagen de la Casa de las Veletas nevada.
Foto: Diario "Hoy" Adaegina organiza actos durante todo el año con los que mantiene vivo el interés de casi 500 personas por el arte y la cultura
Demetrio González Asociación de Amigos del Museo de Cáceres
Les gusta el arte y abrir su mente con actividades culturales. Sienten el museo como algo propio, un entorno que les sirve de lugar de encuentro y de debate. La Asociación de Amigos del Museo de Cáceres, Adaegina, funciona desde hace décadas, aunque en los últimos años ha cobrado mayor impulso. La preside Demetrio González y está formada por unas 250 familias, lo que supone unos 480 socios. -¿Cómo llega a la presidencia de Adaegina? -Siempre he estado muy agradecido al Museo, porque a mí y a mi hermano nos han ayudado para distintas publicaciones que hemos hecho. Desde hace tres años soy el presidente de la asociación, que ha impulsado Juan Manuel Valadés (actual director del Museo). -¿Cuál es la función principal de la asociación? -Colaborar y cooperar con el Museo y ayudarles en todas las actividades que lleven a cabo. Este año, por ejemplo, hemos colaborado en el ciclo de conferencias sobre la diáspora, que ha sido muy interesante, y hemos creado el I Certamen de Investigación cultural 'Publio Hurtado'. Organizamos numerosas excursiones y este año hemos estado también en la Feria del Libro, que es un buen escaparate para que la gente nos conozca. -¿Cómo son sus socios? -Pues hay un poco de todo, pero fundamentalmente es gente jubilada, que tiene tiempo para dedicarselo a esto. La asociación permanece abierta en el museo todos los días de 11 a 1 menos los viernes, y la junta directiva nos vamos turnando para atender la oficina. Es muy importante destacar el esfuerzo de toda la junta. Nos gustaría que se acercara la gente joven, gente universitaria. -¿Qué relación tienen con las asociaciones de amigos de otros museos de la región? -Estamos en contacto pero no tenemos mucha relación, aunque pertenecemos a la federación española de Amigos de los museos. -¿Tienen alguna postura sobre cuestiones como las investigaciones sobre el aljibe que indican que puede ser una mezquita? -No, nosotros no entramos en esos asuntos, tendrán que demostrarlo los investigadores. -¿Qué propuestas tienen para 2010? -Nos gustaría sacar el museo a la calle mientras esté de obras (se espera que se inicien a finales de este año), para que la gente tenga presente lo que hay en el museo. Tenemos una larga lista de actividades durante todos los meses del año. En mayo, por ejemplo, iremos la villa romana La Olmeda de Palencia, en junio visitaremos las fiestas del Corpus en Peñalsordo (Badajoz). Nos interesa mucho la etnología y las fiestas populares. También tendremos caseta en la feria del libro y organizaremos la II edición del premio Publio Hurtado, además de las conferencias. -¿Cómo se financia la asociación? -Es a través de cuotas (pagamos 24 euros anuales), y también pedimos subvención a Cultura y a Patrimonio.
La exposición Oro y plata. Lujo y distinción en la Antigüedad hispana ofrece al visitante la posibilidad de conocer una selección de los tesoros de la orfebrería antigua conservados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que por su naturaleza raras veces han salido del mismo y nunca en tal cantidad y riqueza. Son tesoros en el sentido estricto del término, pero también por el conocimiento que proporcionan de un tiempo lejano, en el que la acumulación de elementos de lujo se asimilaba a la distinción social y al poder político o religioso.
La visita se articula en torno a un recorrido cronológico por la orfebrería anterior a la conquista romana de la Península Ibérica a través de siete ámbitos temáticos:
1. Los primeros orfebres
2. La eclosión del Bronce Final
3. La moda de la filigrana
4. La plata del rico y el oro de la novia
5. Tesoros célticos para los hombres y para los dioses
6. El mundo castreño entre la tradición y la innovación
7. Hacia la Globalización
Tras un breve repaso a las técnicas de la orfebrería antigua, el visitante podrá conocer las piezas realizadas, mayoritariamente en oro, pero también en plata, por los primeros orfebres peninsulares, desde el Calcolítico hasta su apogeo en el Bronce Final. Después percibirá los cambios estéticos y técnicos derivados del establecimiento de colonos fenicios y griegos en nuestro territorio.
La época de mayor acumulación de piezas de orfebrería en la antigüedad corresponde a la Edaddel Hierro, tanto en el ámbito mediterráneo como de la Meseta y del Noroeste peninsular, cada uno con características propias, y con la combinación de la presencia del oro y la plata en su composición. Una mirada final nos conduce al umbral de la romanización.
Las piezas han sido seleccionadas por su calidad estética, pero también por su capacidad para explicar la tecnología, el comportamiento y los gustos de las sociedades que se sucedieron el solar hispano desde la Prehistoria hasta la Romanización.
La exposición llega a Cáceres gracias a la colaboración acordada entre la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Cultura, y supone una oportunidad única para contemplar piezas señeras de la orfebrería peninsular, entre las que destacan piezas extremeñas como un brazalete del célebre Tesoro de Aliseda, una de las estelas decoradas de Hernán Pérez o los torques de Berzocana.
La muestra será inaugurada el Viernes, 15 de Enero a las 19,30 horas.
Horario de visita: De martes a sábado, de 9,00 a 14,30 y de 16,00 a 19,15. Domingos: De 10,15 a 14,30.
El Museo de Cáceres ha cerrado el año 2009 con un total de 157.069 visitantes, lo que supone un ligero aumento del 0,4 % con respecto a las cifras del año anterior. Se trata de un excelente resultado si se tiene en cuenta que la crisis económica ha provocado un significativo descenso de las visitas en otros grandes museos de la región.
Por meses, Abril sigue siendo, con 25.106 personas, el que mayor índice de visitas registra, seguido por Agosto, con 16.307 y muy cerca se sitúan Octubre (15.815) y Marzo (15.512). En general, se aprecia que la crisis se hizo notar más en el primer semestre del año, en que sólo Enero y Abril experimentaron aumentos sobre las cifras de 2008, mientras que la segunda mitad del ejercicio ha traído incrementos importantes en meses como Noviembre, con un aumento de más del 8 % respecto al año anterior, diciembre, con más del 7 %, y Octubre, casi del 6 %.
En la oferta del Museo en 2009 ha destacado sin duda su programa de exposiciones temporales, entre las que sobresalen por su importancia las de los artistas extremeños Ángel Duarte, González Bravo, Lourdes Murillo y Felipe Ortega, así como las muestras de escultura de Viktor Ferrando, Santos Lopes y Javier Flores, las colectivas “Alquimia del ser” y III Certamen de pintura “Juan José Narbón” y la de fotografías del carnaval de Sebastián Martín.
Otras actividades significativas del museo durante 2009 han sido las visitas temáticas con motivo del Día de la Mujer Trabajadora y el Día Internacional del Museo, el Campamento de Verano, los Talleres para Familias, el Ciclo anual de Conferencias y las Veladas Musicales de Primavera. Así mismo, se ha dado un fuerte impulso al programa de publicaciones, con la edición de los números 8, 9 y 10 de la serie “Memorias”.
En la actualidad el Museo de Cáceres está preparando su próxima exposición, que lleva el título “Oro y plata. Lujo y distinción en la Antigüedad. Hispana”, promovida por el Ministerio de Cultura, en la que se mostrarán piezas singulares de la colección de orfebrería del Museo Arqueológico Nacional, muchas de las cuales salen del museo madrileño por vez primera. La muestra se inaugurará el próximo 15 de Enero.