viernes, 2 de agosto de 2013

La pieza del mes. Agosto de 2013


Tinaja con tapadera
Cerámica común
Arroyo de la Luz, 1929


El Pabellón de Extremadura en la Exposición  Iberoamericana de Sevilla (1929-1930) fue, como en el caso de las otras regiones y naciones participantes en aquel acontecimiento, una gran ocasión para mostrar al mundo las riquezas culturales, artísticas y económicas de la región.
Para la construcción y montaje expositivo del Pabellón, las Diputaciones provinciales de Cáceres y Badajoz crearon sendos comités, que se coordinaron a través de varias reuniones conjuntas, y financiaron al cincuenta por ciento todos los gastos necesarios para dignificar la representación extremeña. Por su aportación, los personajes más sobresalientes en el comité de Badajoz son Adelardo Covarsí y Enrique Segura Otaño, mientras que por parte cacereña destacaron Miguel Ángel Orti Belmonte, a la sazón director del Museo de Cáceres, y Antonio C. Floriano Cumbreño. Pero entre todos ellos hay que citar el nombre de Ángel Rubio Muñoz-Bocanegra, profesor del Instituto de Cáceres que trabajó como delegado oficial en Sevilla durante todo el proceso de creación y equipamiento del Pabellón, correspondiéndole a él la disposición de la mayor parte de las obras de arte y piezas que se expusieron. Ángel Rubio fue después Diputado a Cortes en la República, y como tal uno de los grandes impulsores de la instalación del Museo de Cáceres en la Casa de las Veletas; tras la guerra civil tuvo que marchar a Panamá, donde se le considera el padre de la moderna geografía en aquel país.
Una de las grandes atracciones del Pabellón extremeño fue una cocina al estilo tradicional extremeño, que se equipó con los enseres más usuales y con dieciséis maniquíes vestidos según era típico en varias localidades de las dos provincias. Dicha cocina fue el precedente inmediato de la que cuatro años después se montó en este Museo y se mantuvo hasta 1972. De hecho, gran parte de los objetos expuestos en la cocina sevillana pasaron directamente a la colección del Museo de Cáceres tras el cierre de la Exposición el 21 de Junio de 1930.
Tal es el caso de la pieza que se expone este mes, una tinaja para el agua con su tapadera de madera, que el comité cacereño adquirió, junto con otras dos tinajas idénticas y sus respectivas tapaderas, así como otras piezas para la cocina, poco antes de la inauguración del Pabellón en el conocido establecimiento “El Precio Fijo”, que regentaba la familia del artista Eulogio Blasco, y estaba situado en el número 5 de la Calle Alfonso XIII (hoy Pintores); dicho establecimiento funcionó entre 1827 y 1972. Las tinajas costaron 3,50 pesetas cada una y con toda probabilidad proceden de uno de los más de cuarenta alfares que entonces funcionaban en la cercana población de Arroyo de la Luz; como cabe imaginar, en aquel año 1929 éste era un objeto de uso común en los hogares, aún sin agua corriente, destinado al almacenaje del agua necesaria para la higiene y el consumo alimenticio.

lunes, 1 de julio de 2013

La Pieza del mes. Julio de 2013


Azulejos decorados con motivos jacobeos
Castillo de la Rocha Blanca (Padrón, La Coruña)
Siglo XV 

En 1945, la viuda del magistrado Julián San Juan, fallecido en Cáceres en 1928, donó al Museo de Cáceres cuatro azulejos y un fragmento procedentes del Castillo de la Rocha Blanca, cercano a Padrón. Esta fortaleza fue la residencia de don Lope de Mendoza, Arzobispo de Santiago de Compostela entre 1400 y 1445, quien encargó la decoración de los pavimentos y zócalos de la vivienda y el patio a talleres azulejeros valencianos para mostrar la importancia de su estatus social y la simbología relacionada con su cargo.
En la actualidad apenas se conservan vestigios de este castillo debido a la destrucción sufrida durante la revuelta popular de los Irmandiños a mediados del siglo XV, pero no fue reconstruido a diferencia de otras fortalezas por el alto precio que suponía.
Los azulejos del Museo de Cáceres son rajoles o rajoletes fabricados en alfares valencianos, cuyas principales características eran la bicromía en blanco y azul, la flor de cuatro pétalos y trifolio con tallo espiral punteado y la leyenda de caracteres góticos. Los dos motivos iconográficos utilizados en estas piezas son el sombrero de peregrino con la leyenda "Senthiago" arriba y abajo, y la esportilla o morral para guardar el alimento colgada del bordón y enmarcada por el nombre "donlopede/mendoça".
Desde el siglo XIV la aristocracia y la Iglesia europea encargaron numerosos azulejos a los talleres valencianos, sobre todo heráldicos, para la decoración de sus viviendas: Pedro IV el  Ceremonioso para el  Castillo Real de Tortosa (1370), Benedicto XIII en 1412 o el rey Alfonso V el Magnánimo para el Castillo Nuevo de Nápoles (1445-1457).
En Extremadura también hubo azulejos de manufactura valenciana, como los que cubrían la fuente de la Consolación en el patio mudéjar del Monasterio de Guadalupe, de inspiración textil y fechados entre 1475 y 1500.
Nuria Mª Franco Polo
Técnico Superior de Arte de la Consejería de Educación y Cultura 

viernes, 14 de junio de 2013

Nombramiento de Voluntarios Culturales del Museo de Cáceres
















Sábado, 15 de Junio a las 13,00 horas

Mañana sábado, 15 de Junio a las 13,00 horas, el Museo de Cáceres entregará los nombramientos oficiales como Voluntarios Culturales a un grupo de personas que han adquirido la formación necesaria durante el último año.

Como se recordará, en Junio de 2012, se celebró una Asamblea informativa para la captación de nuevos Voluntarios Culturales en el Museo, en la que participó más de una veintena de personas. El curso de formación sobre los contenidos del Museo y el trabajo de voluntariado comenzó en Septiembre del año pasado, y ha sido impartido por el Director y los tres técnicos superiores del Museo, cada uno en su especialidad, de Arqueología, Arte, Etnografía y Didáctica; a la finalización del curso, en total 19 personas han alcanzado la cualificación necesaria para ejercer como Guías Voluntarios para enseñar el Museo a grupos de escolares y de mayores.
                                 
El Museo ha querido celebrar este momento con un acto oficial de nombramiento de todos ellos como Voluntarios Culturales y con el consiguiente ingreso en la Asociación Nacional mediante la entrega del certificado correspondiente. En el acto, que es de acceso libre, se contará con la presencia del representante de la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad, el extremeño D. Francisco Rivero Domínguez, que les hará entrega de las habilitaciones necesarias para comenzar a ejercer su labor.

A partir de este programa, que ya existía en el Museo y ahora se ha visto revitalizado, la institución ofrece el servicio de visitas guiadas gratuitas, en español, inglés, francés y portugués, a Grupos de Mayores y Escolares. Para reservar las visitas sólo hay que entrar en nuestra página y seguir las instrucciones para ello.

La oferta viene a unirse a la ya existente de otras actividades y talleres para grupos de escolares de todas las edades a la que se puede acceder también el blog del Departamento de Educación del Museo, del que es posible descargar todo tipo de materiales divulgativos y didácticos.

jueves, 6 de junio de 2013

Exposición. Encuentro y Diálogo


Encuentro y Diálogo
Colecciones de artes visuales del Parlamento y del Gobierno de Extremadura
Del 6 de Junio al 1 de Septiembr

Comisaria: Dra. Dña. María del Mar Lozano Bartolozzi

Las obras que se incluyen en esta exposición han sido seleccionadas de las colecciones de arte contemporáneo del Parlamento y el Gobierno de Extremadura. Son pinturas, fotografías, esculturas y objetos experimentales, vídeos o instalaciones con nuevos soportes que habitualmente, salvo alguna excepción, no están expuestas al público. Su genealogía comienza por haber sido adquiridas después de la instauración de la Democracia y desde una voluntad de coleccionismo, en ferias como Foro Sur, a través de exposiciones, o por medio de becas y ayudas a la creación artística.
La muestra se desarrolla cruzando un discurso expositivo que relaciona unas obras con otras y plantea temáticas subyacentes en algunas de las etapas o trayectorias de los artistas seleccionados. La narración o relato se divide en cinco bloques temáticos.

Arte y Naturaleza. Las aproximaciones al paisaje son tratadas desde distintas ópticas. Las referencias al territorio son un punto de partida que conecta la naturaleza con la interpretación y estetización humana de la misma. Su representación refleja emotividad ante lo concreto o distanciamiento ante el macrocosmos, así como relaciones geográficas, antropológicas e intercambios de algunas historias. Los autores son Ortega Muñoz, Pilar Pequeño, Pedro Calapez, Stefanek & Maslin, Hilario Bravo, Javier Fernández de Molina, Pedro Gamonal, Montserrat Soto, Gabriela Albergaria, Ricard Chiang, Ruth Morán y Ángel Masip.

Polis: espacios urbanos. El paisaje es conceptualizado también a partir de espa-cios urbanos, de lugares que dejan ver en ocasiones hitos arquitectónicos significati-vos, lugares habitables, para manifestar, otras veces, la desterritorialización propia de la Modernidad y de la era global, dan-do como resultado "no lugares" o espacios sin identificación etnográfica. Los autores son Manuel Vilches, Stefan Hoenerloh, Damián Flores, Alonso Gil Lavado, José Mª Mellado Martínez, Eduardo Nave y Pedro Barateiro.

Mito e Identidad. En este apartado se reúnen obras que manifiestan nuevas narraciones de mitos clásicos o de raíz religiosa, a través de versiones contemporáneas, configurando un imaginario común. Además comprendidos como mitos o narraciones, aparecen discursos acerca de la identidad corporal, social, cultural, que pueden ser de carácter legendario o atávico, pasando por la denuncia de la injusticia, de la marginación social y del sufrimiento individual. Los autores son Juan Barjola, Juan José Narbón, Wolf Vostell, Eduardo Arroyo, Liliana Porter, Mon Montoya, Esperanza D'Ors, Antonio Gómez, Alfredo Jaar, Antón Patiño, Maite Cajaraville, Rafa Sendin, Miki Leal y  Martín Sastre.
Presencias y Ausencias. El cuarto bloque temático está dedicado a los distintos modos de introducción de la presencia y de la ausencia dentro de las piezas artísticas seleccionadas. En él podemos encontrar reflexiones en torno al cuerpo, al espacio, al tiempo como tránsito, a la huella como ausencia, como memoria o como pérdida, así como a otras realidades conceptuales relacionadas con la imagen desaparecida o sustraída del presente o de una visión poética y metafórica. Los autores son Helena Almeida, Juan José Aquerreta, Ramón Herreros, Carmen Calvo, Luis Claramunt, Florentino Díaz Flores, José Mª Larrondo, Abraham Lacalle, Juan Carlos Lázaro, Víctor Almeida, Ignacio Llamas y Juan Carlos Martínez.

Poéticas del Fragmento. Este último apartado está dedicado a las poéticas en las que prima el fragmento como núcleo de iniciación y desarrollo creativo. Pueden observarse piezas de carácter abstracto, todas ellas deudoras de una cierta iconoclasia para promover nuevos recursos, o una visión neosurrealista con citas posthistóricas. Hay obras que se inscriben en una abstracción de carácter analítico y, a veces, en una abstracción de carácter orgánico.
Conectados con el fragmento se presentan diferentes trabajos bidimensionales y diversos objetos de carácter escultórico que agrupan en sí ámbitos contextuales distintos. En este apartado tiene, también, cabida el concepto de archivo y de acumulación, en relación a la superposición de fragmentos de tiempo y de restos de experiencias vividas. Los autores son Luis Canelo, Ignacio Tovar, Carlos Pazos, Fernando Sinaga, José Pedro Croft, Felicidad Moreno, Daniel Canogar, Lourdes Murillo, Roberto Coromina, Roberto Mollá, Manu Muniategiandikoetxea, Eduardo Barco, Emilio Gañán y Javier Roz. 
Inauguración: Jueves, 6 de Junio de 2013 a las 19,30 horas
Horario de visita: De martes a sábados, de 9,00 a 15,00 horas. Domingos, de 10,00 a 15,00 horas
 

Exposición. Taller de pintura de ASPAINCA


 
Del 4 al 30 de Junio
 
Como es tradicional en el Museo de Cáceres, el mes de Junio está dedicado a las colaboraciones con entidades que, como la Asociación ASPAINCA, trabajan por la integración de las personas discapacitadas y la normalización de sus vidas y las de sus propias familias.
 
Entre las actividades que, desde 1987, viene desarrollando la asociación, se encuentra el taller de pintura, en que los jóvenes adquieren una formación artística y utilizan al mismo tiempo el arte como terapia y elemento integrador; en esta ocasión, el Museo abre sus puertas, como viene haciendo desde 2001, a los creadores de ASPAINCA con la seguridad de que todos los visitantes sabrán valorar el esfuerzo y el mérito del trabajo que profesores y alumnos desarrollan en este centro. 
 
 

lunes, 3 de junio de 2013

La pieza del mes. Junio de 2013


Libro de Oficio Divino para la Liturgia de las Horas
Plasencia. Segunda mitad del siglo XVII
Pergamino
 
Este Breviario o Libro de Oficio Divino para la Liturgia de las Horas perteneció a la iglesia de El Salvador de Plasencia, siendo posteriormente adquirido por D. Pedro Pérez Enciso, y a éste por la Diputación Provincial de Cáceres, que lo depositó en el Museo de Cáceres en 1974.
 
Tiene un total de 86 folios en pergamino, a excepción de uno de ellos en papel, correspondiente a una restauración antigua, y es de pequeño tamaño si se compara con los grandes cantorales que se conservan en catedrales y monasterios. Los caracteres, en tinta roja y negra son grandes para facilitar su lectura desde los escaños del coro una vez colocado el libro en el facistol central; entre sus contenidos destacan la Antífona para el Oficio de los Muertos, las Antífonas de Prima, Tercia, Laudes y Vísperas, así como las antífonas dedicadas a Nuestra Señora (Magnificat) y a los Santos Ángeles Custodios.
 
El libro se encontraba en muy mal estado de conservación, afectado por la humedad, el desgaste de sus páginas por siglos de uso e incluso el ataque de insectos. En tal situación, la asociación «Adaegina» Amigos del Museo de Cáceres decidió patrocinar un tratamiento de conservación y restauración que asegurara la continuidad física de la pieza y le devolviera a un estado aceptable para su eventual exposición; el tratamiento se encargó a la conservadora-restauradora de libros y documentos Dña. Teresa González Suárez, que lo llevó a cabo en el excelente laboratorio del Archivo Histórico Provincial de Cáceres, gracias a la colaboración de su Directora. Dicha intervención fue realizada bajo el absoluto respeto hacia la voluntad del autor y a la intencionalidad y materialidad de su creación; supuso la  restitución de las cualidades físicas y funcionales mermadas o perdidas, gracias a la recuperación de los propios elementos afectados o, cuando fue imprescindible, se llevó a cabo su reposición sin ningún intento de hacerlos pasar como pertenecientes a la originalidad de la obra.
 
Se realizaron análisis físicos, químicos y biológicos, que ayudaron a determinar la naturaleza de las tintas utilizadas, de tipo ferrogálico, así como la madera de las cubiertas, de pino, y su antigüedad, segunda mitad del siglo XVII. La encuadernación fue desmontada, comprobándose que no es la original del libro, se realizó una limpieza mecánica e hidroalcohólica, se estabilizó higroscópicamente el pergamino mediante vapor frío de agua, y tras el secado y alisado de las hojas, se repararon las lagunas, cortes y desgarros del soporte, restituyéndose después la encuadernación y dejando el libro en una caja de conservación especialmente preparada. Además, todo el tratamiento se documentó fotográficamente, identificándose también 1671 como la probable fecha de elaboración del libro, ya que aparece anotada en una de las páginas.
 
Además de Teresa Suárez, intervinieron en el proceso Miguel A. Ojeda, Restaurador  de la Junta de Extremadura, María José Nuevo, Alejandro Martín y Daniel Patón, de la Universidad de Extremadura.

lunes, 13 de mayo de 2013

El Museo de Cáceres en Antena 3


El Aljibe del Museo de Cáceres, en el espacio "El tiempo" con Roberto Brasero de Antena 3, emitido el pasado 26 de Abril.

jueves, 2 de mayo de 2013

Exposición temporal «Julio Díaz»


Del 3 de Mayo al 1 de Junio

Conocí  la obra de Julio Diaz Rubio casi por azar, a través de un amigo común. Uno de esos azares medidos con que el destino suele jugar con nosotros. Me impresionó vivamente su innegable talento y ello me llevó a querer conocer más acerca de él y de su trayectoria artística.
Julio es un artista joven en plena efervescencia creativa. Nacido en Cáceres en 1984, desde su infancia sentía la necesidad de interpretar el mundo, de dibujarlo con su particular óptica, de un modo casi compulsivo lo cual le llevó a estudiar el bachillerato artístico en el I.E.S. de Cáceres y luego la carrera de Bellas Artes en Salamanca, donde tuvo matrícula de honor en pintura y en dibujo morfológico, sin que el academicismo hiciera mella en su talento libre y poderoso. Ha participado en algunas exposiciones colectivas en Salamanca, Altea y Sevilla con gran éxito.
Los dibujos  de momentos diversos  de  su  vida  son una constante. A bolígrafo o con tintas, su talento fue creciendo realizando pequeñas obras maestras que le impulsaron a seguir investigando y a desear ser un artista integral. 

Le conocí en persona con un boli en la mano y un bloc de notas donde recogía fragmento de su cotidianeidad y cuando vi sus obras mayores en su estudio pensé que era el momento de que salieran a la luz para la confrontación con el público.
Ambicioso en la composición, valiente en su temática, fuerte siempre, a veces algo torturado, bebe de las fuentes de los mejores artistas del siglo XX internacional así como de los maestros del Siglo de Oro lo cual le ha llevado a desarrollar un estilo reconocible y personal. Su pasión por la figura humana es innegable. Su deseo de retratar el alma es a veces casi doloroso. Este constante deseo de ver más allá de la apariencia lo hace sin duda uno de los mejores retratistas que ha dado nuestra tierra.
Al elegir las obras para la exposición he querido recoger una muestra de sus mejores facetas que al mirarlas en su conjunto nos dan una idea cabal del artista al completo. Las series de dibujos son excepcionalmente buenas y muy diferentes. La primera es de un onirismo casi delirante donde los escorzos, personajes e imágenes son dignos herederos de una tradición que arranca con el Jardín de las Delicias de El Bosco. Las otras dos series de dibujos  muestran el talento extraordinario del dibujante de
la cotidianeidad. Dibujos con alma, exquisitos, delicados fuertes en bolígrafo la segunda y la tercera es una serie de dibujos donde las tintas crean una atmósfera poderosa que atrapa al que lo contempla.
Sus óleos son un paso más hacia su mirada interior, hacia su modo de querer interpretar el mundo. En ellos podemos ver su fascinante modo de entrar en la realidad a través de una paleta poderosa que retrata a su familia, a sus amigos y a la mujer, que es una fascinación constante, casi dolorosa en su arte. Ajeno a un compromiso que no sea con su modo de ver el mundo, sin sus mejores obras están aún por crearse. Eso le hace uno de los talentos más prometedores de nuestra pintura regional que está llamado a alcanzar un puesto entre los grandes artistas figurativos de España.
Jose Miguel Carrillo de Albornoz Muñoz de San Pedro
Vizconde de Torre Hidalgo, Comisario de la exposición
Inauguración: Viernes, 3 de Mayo a las 19,30 horas. Acceso libre
 

La Pieza del mes. Mayo de 2013


 
 
Historia del culto y santuario de Nuestra Señora de la Montaña
Miguel Ángel Orti Belmonte. 1949 
 
Quien fuera Director del Museo de Cáceres entre 1921 y 1951, D. Miguel Ángel Orti Belmonte, publicó una serie de artículos en la revista El Santuario de la Montaña, de 1944 a 1946, en los que recogía los frutos de su investigación histórica realizada a partir del archivo documental de la Real Cofradía de la Virgen de la Montaña. El interés suscitado por los datos expuestos, una auténtica historia del culto a la Patrona de Cáceres, y la elevada demanda de los ejemplares rápidamente agotados, le llevó a reunir todos los artículos en el libro que tituló Historia del culto y Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, Patrona de Cáceres, publicado en dos volúmenes por la Imprenta de la Diputación Provincial (1949-1950).
La obra, reeditada varias veces con posterioridad, es el principal documento bibliográfico para el conocimiento de los orígenes y el desarrollo histórico del culto a la Virgen de la Montaña en Cáceres, así como las diferentes fases constructivas del santuario, la historia de la Cofradía y la evolución de la fiesta de la Virgen a lo largo de los cuatro últimos siglos.

De acuerdo con el trabajo de Orti, el culto a esta advocación mariana comenzó bajo la denominación de Nuestra Señora de la Encarnación de Montserrat, probablemente debido a lo agreste del paisaje en que se ubicó la primitiva ermita en 1621, cuyas peñas y riscos pudieron evocar a las del santuario catalán en la devoción del promotor del culto, Francisco de Paniagua, natural de Casas de Millán. La fiesta de la Virgen se celebraba el 25 de Marzo, día de la Encarnación, y desde los primeros años tuvo el carácter de fiesta campestre, con roscas y frite que se consumían en la explanada que hoy ocupan la Casa de Ejercicios Espirituales y el aparcamiento del santuario, rodeada de lo que era un bosque de castaños, pinos y encinas, hoy desaparecido.

En cuanto a la imagen de la Virgen, Orti fecha su talla entre 1620 y 1626, probablemente por un imaginero sevillano. Sostiene que la imagen actual es la primitiva y original, en contra de las afirmaciones de Publio Hurtado, que identifica la primera talla con la que se conserva en el Convento de San Pablo argumentando que la del santuario sería una segunda encargada en 1641; Orti se basa para negarlo en la documentación existente y en que en esta última fecha ya era conocida como Nuestra Señora de la Montaña, mientras que la imagen del santuario lleva una leyenda en la peana que la identifica como Nuestra Señora de Monserrate, lo que demostraría haber sido realizada antes de la fecha propuesta por Hurtado.
La imagen de la Virgen bajó a Cáceres por vez primera el 3 de mayo de 1641, con motivo de unas rogativas para aliviar la terrible sequía que padecían los campos; así, durante los siglos XVII, XVIII y XIX se suceden las bajadas sin fecha fija y siempre motivadas por episodios de sequía o epidemias. La Virgen de la Montaña no es declarada Patrona de Cáceres hasta 1906, fecha en que inicia las bajadas periódicas a la ciudad, cada cuatro años al principio y anuales desde 1945, y en que se traslada su fiesta al primer domingo de Pascua de Resurrección, si bien desde 1975 ha quedado fijada en el primer domingo de mayo.

El libro que elegimos como pieza del mes fue donado a la biblioteca del Museo de Cáceres por su autor, en la época en que fue su Director.